En el vibrante escenario de Florencia, una voz singular se ha convertido en un puente cultural. Miriam Castillo, conocida en el mundo digital como Mexicana Loves Firenze , se ha posicionado como la primera influencer mexicana en Italia. Con una década de experiencia viviendo en la cuna del Renacimiento, Miriam ha creado una plataforma que va más allá del contenido de viajes, explorando la fusión de dos culturas.
¿Cómo comenzaste tu aventura en Florencia y qué te llevó a convertirte en la primera influencer mexicana en Italia?
Hace ya diez años tomé la decisión más importante de mi vida: escoger a Florencia. No fue un accidente, no fue azar, yo sabía que aquí iba a encontrar todo lo que estaba buscando: un renacer. Esta ciudad me recibió con su arte infinito, con la moda que respira en cada esquina, con la historia que se siente al caminar por sus calles, con el vino que celebra la vida y con una cultura culinaria que enamora desde el primer bocado.
Convertirme en la primera influencer mexicana en Italia no fue algo planeado, fue el resultado natural de vivir intensamente esta ciudad y compartirla con autenticidad. Yo no vine a Florencia de paso, vine a quedarme, a construir y a contarle al mundo lo que significa descubrirse a uno mismo en la cuna del Renacimiento.

¿Qué representa para ti combinar tu identidad mexicana con tu vida en la Toscana?
Para mi, combinar mi identidad mexicana con mi vida en la Toscana es un regalo. Es como vivir un abrazo entre dos culturas que me hacen sentir completa. En Florencia aprendí a amar el vino, el aceite de oliva, la calma de los paisajes toscanos; pero dentro de mí siempre llevo los colores, los sabores y la alegría de México.
En mi casa se mezclan el chile y la pasta, la piñata y el panettone, las tradiciones que me recuerdan de dónde vengo y las que me enseñan cada día dónde estoy. Con mi comunidad me gusta mostrar justamente eso: que la vida en Italia no me hizo dejar de ser mexicana, al contrario, me permitió celebrarlo con más fuerza y compartirlo desde una perspectiva distinta.
Desde tu perfil hablas de moda, gastronomía, arte… ¿qué proyecto te ha apasionado más y por qué?
Cada proyecto que hago me llena de entusiasmo, porque siempre aprendo algo nuevo. Me apasiona porque descubrí que, aunque son culturas diferentes, comparten algo en común: el amor por lo hecho a mano, lo auténtico y lo que cuenta una historia.
En Florencia he tenido la oportunidad de colaborar con artesanos que mantienen vivas tradiciones centenarias, y al mismo tiempo pienso en los bordados, textiles y colores de México. Ver que, desde dos rincones del mundo tan distintos, existe la misma pasión por crear con el corazón, me hace sentir orgullosa y me inspira a mostrarlo en mis redes.

¿De qué forma construyes puentes entre México (y otros países hispanohablantes) y la Toscana a través de tu contenido?
Mi contenido es ese puente vivo entre dos mundos que se enriquecen mutuamente.desde Florencia abro una ventana para que mi comunidad hispanohablante descubra esta tierra maravillosa, y al mismo tiempo traigo pedacitos de nuestra cultura mexicana y latina a laToscana.
He tenido la fortuna de colaborar tanto con firmas italianas que ya todos conocemos – desde las de lujo hasta las más tradicionales— como con nuevos proyectos que buscan darse a conocer en el mundo. Me gusta mostrar esa dualidad: lo que ya tiene un prestigio global y lo que está naciendo, porque ambos reflejan la riqueza de Italia.
Y lo más bonito es que ese intercambio no es solo de Italia hacia afuera, sino también al revés. Así se genera un diálogo real: los latinos descubren Florencia y la Toscana a través de mí. Para mi, esa es la verdadera magia de mi contenido: ser un puente vivo, donde las culturas no solo se miran, si no que se abrazan.
¿Cuál ha sido el mayor reto de adaptarse a la vida italiana y cómo lo has retratado en tus redes?
Mi mayor reto en Italia no ha sido solamente el idioma, la burocracia o los ritmos distintos de vida, sino seguir conquistandome a mí misma. Descubrir de lo que soy capaz, aceptar mis miedos y mis errores, y al mismo tiempo reconocer mi fortaleza.
Vivir en otro país te pone a prueba todos los días, y yo aprendí que, si logro abrazar quién soy y aceptarme tal como soy, entonces puedo adaptarme a cualquier cosa: en México, en Italia o en cualquier parte del mundo.
En mis redes lo muestro con transparencia y también con humor, Sí, a veces me equivoco en el idioma o no entiendo una palabra, pero también me río de eso, porque al final lo importante es que estoy aquí, viviendo mi sueño y demostrándome a mí misma que puedo.

¿Qué historia poco conocida o lugar en la Toscana has descubierto y compartido que haya sorprendido a tu audiencia?
Uno de mis descubrimientos favoritos son las fiestas de pueblo, las sagre italiane. Son celebraciones en torno a las cosechas de temporada: la polenta, los champiñones, el cinghiale, los tortelli rellenos de papa… La gente de mi comunidad se sorprende muchísimo porque no es algo turístico ni «de postal», es la vida auténtica de la Toscana. todo sabe diferente porque lleva el sabor de la tradición y del encuentro humano.
¿Cómo ha evolucionado tu comunidad hispanohablante en Instagram desde el inicio hasta hoy?
Al inicio mi comunidad era pequeña, más que nada personas curiosas por ver Florencia desde mis ojos, como si yo fuera su amiga que les contaba qué veía y qué sentía en la ciudad del Renacimiento. Con el tiempo fue creciendo y se convirtió en algo mucho más grande: una comunidad viva, donde no solo yo comparto, sino donde también recibo historias, consejos y hasta sueños de quienes me siguen.
A veces nosotros, como creadores de contenido, no nos damos cuenta de lo trascendente que puede ser nuestras creaciones en el mundo del Social Digital. No sabemos quién nos está tomando como ejemplo, quién nos ve como inspiración o incluso como un sueño a seguir. Por eso yo valoro mucho lo que hago, porque sé que puede tocar corazones más allá de una pantalla.
En mi caso, me gusta mostrar la verdad: lo bien que me la paso, lo mucho que disfruto, y también reconocer que claro, existen problemas, como en cualquier lugar del mundo. Pero siempre prefiero transmitir que, si vienes a Florencia o a Italia, la vivas al máximo.

¿Cuáles son tus próximas metas: nuevas colaboraciones, formatos, ciudades o audiencias?
Mis próximas metas tienen que ver con seguir creciendo, explorando y sobre todo consolidando lo que he construido. He tenido la oportunidad de estar en eventos muy exclusivos y colaboraciones que nunca imaginé, y eso me ha hecho sentir valorada y parte de algo más grande.
Todavía estoy explorando hacia dónde quiero dirigir mi camino, pero sé que quiero hacerlo con autenticidad y con la misma pasión que me trajo a Florencia hace diez años. Quiero seguir compartiendo Italia con el mundo, pero también abrir espacios donde mi comunidad hispanohablante se vea reflejada y reconocida.
¿Qué consejo le darías a una creadora de contenido hispanohablante que sueña con vivir y trabajar en Italia?
Italia está llena de magia, pero también de retos. Lo primero que diría es: ven preparada. La falta de estructura, de organización o de planeación de un proyecto no te puede pescar de sorpresa. Mantente con el mismo deseo de salir adelante, aunque las culturas sean diferentes.
El camino se construye con paciencia, con visión y con un proyecto sólido. Y lo más importante: no dejes jamás de ser tú misma. Convéncete de que vas a conquistar lo que te hayas planeado, aunque estés fuera de tu zona de confort.
Italia te sacude, como también lo hacen otros países, pero esa sacudida es la que te obliga a sacar la mejor versión de ti. Al final, vivir aquí no es solo un reto profesional, es un reto personal que te transforma y que te ayuda a florecer en tu máxima expresión.
Mirando hacia adelante, ¿cómo te gustaría que Mexicana Loves Firenze o incluso El Duomo Magazine reflejen tu visión del mundo hispanohablante en la Toscana?
Que sigamos siendo un espejo donde se refleje la riqueza de nuestras raíces, la fuerza de nuestras voces y la pasión con la que vivimos la vida.
Que quienes nos lean o nos sigan sientan que viajar no es solo mover el cuerpo, sino también el alma. Que descubran en Florencia no sólo museos y monumentos, sino también colinas que te invitan a soñar, atardeceres que te hacen suspirar, aromas de cocina que te abrazan y personajes que te cuentan historias que no están en los libros.
Mi visión es que estas plataformas sean un hogar cultural: un espacio que celebre lo auténtico, lo humano, lo que une corazones. Porque más allá de hablar de Italia o de México, hablo de la magia que ocurre cuando dos culturas se encuentran y se reconocen. Y ahí, en ese encuentro, está mi misión: mostrar que el Renacimiento también puede ser personal, y que cada día en Florencia puede ser un renacer para todos.

A lo largo de su trayectoria, Miriam Castillo, ha logrado consolidar algo más que un simple perfil de redes sociales; ha construido un hogar cultural donde las personas pueden viajar no solo con el cuerpo, sino también con el alma. Su visión va más allá de mostrar los lugares turísticos de la Toscana; se enfoca en compartir la magia de las sagras, los atardeceres que inspiran y las historias humanas que no se encuentran en los libros. Ella nos demuestra que el desafío de adaptarse a una nueva vida, con sus retos y su burocracia, es en realidad un viaje personal que nos transforma y nos ayuda a florecer. Su misión es clara: ser un puente que une corazones, demostrando que el Renacimiento puede ser una experiencia personal para todos, un renacer que se vive cada día en Florencia
Foto: Nicco Leone






