Explorar la Toscana en invierno significa descubrir un paisaje diferente, sereno y auténtico, lejos de las multitudes de primavera y verano, que permite disfrutar del espectáculo de la nieve.
Entre montañas cubiertas de nieve y pueblos acogedores, destacan sus principales estaciones de esquí: Abetone, Doganaccia 2000, Garfagnana, Zum Zeri y, en el sur, el Monte Amiata.

La reina de las nieves: Abetone
Los amantes de los deportes de invierno encuentran aquí más de 50 kilómetros de pistas y 17 remontes, lo que convierte a esta zona en una de las estaciones mejor equipadas de Italia. La red de esquí se articula en torno a las pistas de Val di Luce, a las que se suman Saletta, Fivizzani Riva y, en el área “Emiliana”, Stucchi y Pulicchio.
Todas ellas están conectadas por una moderna red de teleféricos y telesillas. Además, existen instalaciones accesibles para personas con discapacidad y la posibilidad de realizar excursiones con raquetas de nieve entre los extensos hayedos que rodean el pueblo.
Bosques y lagos prístinos: Doganaccia 2000
Esta estación de esquí se encuentra cerca de Abetone, a pocos kilómetros de Doganaccia. Un teleférico conecta el centro de Cutigliano con la zona de esquí, que cuenta con 15 kilómetros de pistas. Algunas de ellas están iluminadas, lo que permite disfrutar de la experiencia única de esquiar de noche.
Los densos bosques y la naturaleza virgen invitan a la exploración, con enclaves de gran belleza como el lago San Gualberto, el lago Scaffaiolo y la Croce Arcana.

Esquiar en Garfagnana
Casone di Profecchia dispone de una amplia pista de iniciación y de recorridos más exigentes. Para quienes deseen adentrarse en los rincones escondidos de los extensos bosques, el esquí nórdico es la opción ideal. Careggine, por su parte, ofrece tres pistas en Monte la Cima, dos más cortas en Formica y una zona de prácticas en Vianova.
Esquiar con el horizonte azul del mar: Zum Zeri
Enclavada en Lunigiana, en la frontera entre Toscana, Emilia-Romagna y Liguria, en el municipio de Zeri, la zona de esquí del Passo dei Due Santi ofrece 8 km de pistas rodeadas de naturaleza.
Desde sus alturas privilegiadas, los esquiadores pueden disfrutar de vistas impresionantes que abarcan el mar, el Golfo de La Spezia, las coloridas Cinque Terre e incluso la silueta de Córcega en el horizonte.
El gran volcán extinto: Monte Amiata
El Monte Amiata, situado entre las provincias de Siena y Grosseto, se alza imponente en el sur de la Toscana, alcanzando los 1.700 metros sobre el nivel del mar.
En invierno, se transforma en una destacada zona de esquí, con 10 kilómetros de pistas para esquí alpino y otros 10 para esquí nórdico. Para los amantes del snowboard, el snowpark de Macinaie ofrece el entorno ideal para disfrutar de la tabla.

Foto: AI






