En un mundo acelerado por la producción en masa, la Fondazione The Place of Wonders redefine el lujo devolviéndolo a su origen: el taller, la maestría y las manos que crean belleza. Un viaje inspirador por Florencia, Venecia y la Umbría para descubrir cómo se está asegurando el futuro de los oficios de arte.
La verdadera sofisticación nunca ha tenido que ver con el exceso, sino con la persistencia de la excelencia. El saper fare italiano, construido durante siglos por artesanos, maestros y creadores, es uno de esos patrimonios que definen la identidad del país. Consciente de su valor, la Fondazione The Place of Wonders, promovida por la familia Babini —fundadores de The Hospitality Experience—, trabaja para que ese conocimiento no permanezca anclado al pasado, sino que siga evolucionando como una fuente de inspiración, innovación y excelencia, convirtiéndolo en un proyecto de futuro.

El renacimiento del oficio: más que formación, un legado
La labor de la Fundación, nacida en 2022, trasciende por completo el mecenazgo convencional al enfocarse en combatir el riesgo de dispersión de los conocimientos provocado por la globalización. Bajo la dirección de su presidenta, Michela Canzi Babini, la entidad actúa como un puente vital entre la sabiduría centenaria de los maestros artesanos y la energía creativa de las nuevas generaciones.
El pasado 25 de junio, durante la muestra de fin de año de la histórica LAO (Le Arti Orafe) en Florencia, fuimos testigos de la culminación de este compromiso. Allí, jóvenes promesas de la joyería celebraban el cierre de su ciclo formativo, apoyadas por las becas de estudio que la Fundación otorga anualmente. No son solo ayudas económicas; son pasaportes hacia una profesión con alma. Como bien afirma Michela Canzi Babini:
«Con cada beca, cada objeto mostrado y cada artesano valorizado, construimos no solo memoria, sino futuro».


La mecánica del mecenazgo activo y el impacto territorial
Para entender el verdadero alcance de la Fondazione The Place of Wonders, es necesario adentrarse en su engranaje operativo, sustentado firmemente en la formación, la conexión y la promoción comercial. Desde su creación, la entidad ha otorgado 39 becas de estudio y ha destinado una inversión superior a los doscientos mil euros para financiar programas de alta especialización técnica. Sus alianzas estratégicas abarcan instituciones de élite y proyectos de formación sumamente específicos que protegen artes en peligro de extinción.
En Florencia, la Fundación ha respaldado a numerosos alumnos de la escuela LAO en disciplinas como la joyería, el engastado y el diseño de joyas. Al mismo tiempo, fomenta un diálogo continuo con talleres históricos como el de los Fratelli Piccini en el Ponte Vecchio, permitiendo a la prensa y a los visitantes descubrir de cerca el funcionamiento interno de las últimas realidades artesanales activas de la ciudad.

Esta valiosa red se expande con el mismo rigor hacia Venecia y la Umbría, colaborando estrechamente con más de treinta artesanos locales. Entre sus proyectos más destacados se encuentra el apoyo al curso de creación de perlas de vidrio a la llama junto a maestras como Alessia Fuga y Marisa Convento, la formación en el arte del encaje de Burano en el Atelier Martina Vidal, las clases de mosaico tradicional veneciano en Murano con Casarialto, y el programa de transmisión del saber hacer en el tejido con telares manuales del siglo XIX desarrollado en Perugia dentro del Atelier Giuditta Brozzetti.
A nivel educativo, la Fundación también ha impulsado la iniciativa editorial del volumen Le Mani d’Oro, en colaboración con la Fondazione Cologni dei Mestieri d’Arte, un libro distribuido en escuelas secundarias de toda Italia que busca inspirar a los adolescentes mostrando los oficios de arte como una opción profesional prestigiosa, viable y llena de realización personal.
Más allá de la formación técnica, la Fundación organiza encuentros y jornadas como la rassegna «Mani d’Oro», permitiendo que el público no sea un mero espectador, sino un viajero consciente que comprende el valor del fatto a mano (hecho a mano).

Un compromiso que mira al futuro
¿Qué define a un verdadero embajador del Made in Italy hoy?
La respuesta parece estar en la sostenibilidad de estos oficios. La Fundación no solo forma, sino que facilita la entrada al mundo laboral, creando un ecosistema donde las bottegas históricas y los nuevos talentos pueden prosperar frente a la omologación global.

Al apoyar a la Fondazione The Place of Wonders, ya sea mediante el descubrimiento de sus itinerarios exclusivos o a través de su impacto formativo, nos convertimos en cómplices de una misión esencial: asegurar que la belleza, la paciencia y el talento sigan teniendo un lugar privilegiado en nuestro estilo de vida. Porque, en última instancia, preservar la artesanía es la forma más elevada de preservar nuestra propia identidad.estidad desarmante.
Foto cover by Ruth Claramonte Navarro – Fratelli Piccini Ponte Vecchio
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