Laura Orvieto y la literatura infantil: Florencia celebra a las mujeres que enseñaron a contar el mundo


Florencia vuelve a mirar a su extraordinaria tradición cultural con una exposición que rescata un capítulo esencial, aunque a menudo olvidado, de la historia literaria europea: la literatura infantil. Desde el 26 de marzo hasta el 24 de julio de 2026, el Archivio Contemporaneo “Alessandro Bonsanti” del Gabinetto Vieusseux, ubicado en el histórico Palazzo Corsini Suárez, presenta la exposición “Raccontare il mondo. Donne, letteratura e infanzia al Vieusseux”, organizada con motivo del 150 aniversario del nacimiento de la escritora Laura Orvieto.
La muestra, comisariada por Benedetta Gallerini y Elisa Martini, propone una reflexión profunda sobre el papel de las mujeres en la construcción de la literatura para jóvenes lectores y sobre la importancia de las historias en la formación cultural de la infancia. En una época en la que el valor educativo de la narrativa vuelve a ocupar un lugar central en el debate cultural, esta exposición invita a redescubrir un patrimonio literario que durante décadas ayudó a generaciones de niños a comprender el mundo.

Laura Orvieto, una pionera de la literatura infantil italiana


Nacida en Milán el 7 de marzo de 1876 y profundamente vinculada a Florencia, Laura Orvieto fue una de las figuras más influyentes de la literatura infantil italiana del siglo XX. Sus libros transformaron la manera de narrar la historia y la mitología para los lectores más jóvenes, combinando rigor cultural con una extraordinaria capacidad narrativa. A través de obras como “Storie della storia del mondo” o “Leo e Lia”, Orvieto consiguió acercar episodios de la historia universal y del mundo clásico a los niños mediante un lenguaje claro, dinámico y lleno de imaginación. Sus textos demostraron que la literatura destinada a la infancia podía ser al mismo tiempo educativa, estimulante y literariamente sofisticada.
La exposición del Gabinetto Vieusseux ofrece la oportunidad de entrar en el universo creativo de la autora a través de manuscritos, primeras ediciones, cartas y documentos originales procedentes del archivo de la familia Orvieto, conservado en el Archivio Contemporaneo. Estos materiales permiten reconstruir el proceso creativo de la escritora y comprender la importancia de su obra dentro del panorama cultural italiano.

La literatura infantil como patrimonio cultural


Uno de los objetivos principales de la exposición es cuestionar la idea, todavía extendida, de que la literatura infantil constituye un género menor. Durante siglos, los libros destinados a los niños han sido un instrumento fundamental para transmitir valores, conocimientos e imaginación.
Las comisarias de la muestra subrayan que contar historias significa también construir una forma de conocimiento. A través de la narración, los niños descubren el mundo, aprenden a interpretar la realidad y desarrollan su capacidad de imaginar futuros posibles. En este sentido, la literatura infantil no es simplemente entretenimiento, sino un espacio cultural donde se forman las primeras experiencias lectoras y se construyen los fundamentos de la educación literaria.
La exposición propone así una mirada más amplia sobre la historia de este género, destacando el papel de las mujeres que, con sus obras, contribuyeron a definir una tradición literaria rica y compleja.

Florencia y el Gabinetto Vieusseux: un centro cultural europeo


El Gabinetto Vieusseux, fundado en 1819, ha sido durante más de dos siglos uno de los grandes centros culturales de Florencia. Escritores, viajeros e intelectuales de toda Europa pasaron por sus salas, convirtiendo la institución en un espacio privilegiado de intercambio cultural.
La relación entre el Vieusseux y la literatura infantil se remonta al siglo XIX, cuando la institución comenzó a prestar atención a la educación de los jóvenes lectores. Ya en 1836 se publicaba la revista pedagógica “Guida dell’Educatore”, mientras que décadas más tarde surgió una sección dedicada específicamente a los “Books for Children”, señal de un interés temprano por la literatura dirigida a la infancia.

Dentro de este contexto, la figura de Laura Orvieto adquiere un significado especial. Tras su muerte en 1953, el Gabinetto Vieusseux creó el Premio de literatura infantil Laura Orvieto, que continúa celebrándose cada dos años y mantiene vivo el legado de la autora.

Un recorrido expositivo que reconstruye un universo literario


La exposición está concebida como un viaje a través del mundo cultural en el que se movía Laura Orvieto. El visitante entra en una escenografía inspirada en los salones burgueses de principios del siglo XX, donde la escritora aparece simbólicamente rodeada por los autores, ilustradores e intelectuales que formaron parte de su universo creativo.

En este contexto emergen figuras fundamentales de la literatura infantil internacional, como Rudyard Kipling, Louisa May Alcott o Carlo Collodi, cuyo trabajo abrió nuevas posibilidades narrativas para los lectores jóvenes. Junto a ellos aparecen escritoras italianas que desempeñaron un papel decisivo en el desarrollo del género y que compartieron con Orvieto la convicción de que los niños merecían una literatura de calidad. El recorrido permite así reconstruir una auténtica red cultural que conecta autores, editoriales,
revistas y artistas, mostrando cómo la literatura infantil fue el resultado de un intenso diálogo
entre diferentes disciplinas creativas.

El arte de ilustrar historias

Uno de los elementos más sugestivos de la exposición es la presencia de ilustraciones originales que acompañaban los libros infantiles de principios del siglo XX. En aquella época, el trabajo de los ilustradores era fundamental para dar vida a los personajes y escenarios que poblaban la imaginación de los lectores.
Entre los artistas presentes en la muestra destaca Ezio Anichini, ilustrador habitual de los libros de Laura Orvieto, cuya obra contribuyó decisivamente al éxito editorial de la autora. Sus dibujos dialogan con los trabajos de otros grandes nombres de la ilustración italiana, como Duilio Cambellotti y Aleardo Terzi, que transformaron el libro infantil en un auténtico objeto artístico.

La combinación entre texto e imagen revela hasta qué punto la literatura infantil fue también un espacio de experimentación estética, donde escritores e ilustradores colaboraban para construir universos narrativos capaces de fascinar a los lectores más jóvenes.

Una exposición imprescindible en Florencia en 2026

Raccontare il mondo. Donne, letteratura e infanzia al Vieusseux” se perfila como una de las exposiciones culturales más interesantes de Florencia en 2026. Más allá del homenaje a Laura Orvieto, la muestra invita a reflexionar sobre el poder de las historias y sobre el papel de la literatura en la educación de las nuevas generaciones.
En una ciudad que ha sido durante siglos un laboratorio de ideas, arte y pensamiento, esta exposición recuerda que incluso las historias destinadas a los niños forman parte de la gran tradición cultural europea. Redescubrirlas significa comprender mejor cómo se ha transmitido el conocimiento, la imaginación y la memoria colectiva a lo largo del tiempo.


La exposición puede visitarse en el Archivio Contemporaneo “Alessandro Bonsanti”, en Via Maggio 42, dentro del histórico Palazzo Corsini Suarez, del 26 de marzo al 24 de julio de 2026. Cada jueves por la tarde se organizan visitas guiadas con reserva previa, una oportunidad perfecta para adentrarse en el fascinante mundo de la literatura infantil y en la historia cultural de Florencia.

Foto credits: Fulvio Bennati, archivio Bonsanti

Author

El Duomo es…