Las necrópolis etruscas de Sovana y la modernidad de los etruscos

Las necrópolis etruscas de Sovana son un patrimonio excepcional que nos ha dejado el pueblo etrusco, cuya presencia en esta zona está atestiguada por numerosos hallazgos arqueológicos que se remontan hasta el Paleolítico Superior (hace unos 20 mil años).

La necrópolis está recorrida por la Vía Cava denominada Il Cavone, un camino excavado en la roca de toba gracias al cual se pueden visitar muchísimas tumbas, desde las más sencillas hasta los monumentos excavados en la toba, que datan del período comprendido entre el siglo VII y el siglo I a.C. Los hallazgos y frescos descubiertos en las tumbas pertenecientes a varias eras, sobre todo la Edad del Cobre (siglos XXI – XIX a.C.), del Bronce Antiguo (siglos XVIII-XVII a.C.) y del Bronce Final (siglos XII-X a.C.), y la forma de sepultar a los difuntos, que se volvió más esmerada con el tiempo, muestran cuán moderna fue esta civilización.

Foto: AI

La diferencia principal entre los etruscos y las civilizaciones contemporáneas a ella, como la romana y la griega, está representada ante todo por la organización del poder, que en esta sociedad no estaba en manos del más fuerte o del más rico sino del más sabio. Muchos de los hallazgos están dedicados a los dioses, entre los cuales sobresalía una Gran Diosa creadora, venerada con rituales oficiados por una casta femenina, que estaba rodeada por las Lase, espíritus alados femeninos similares a los ángeles cristianos, cuyas estatuas han sido encontradas en numerosas tumbas.

Foto: AI

También en la vida social la mujer etrusca tenía un papel de gran importancia, a diferencia de las romanas y griegas, ya que no había una separación neta entre los sexos en la vida cotidiana ni en las ocasiones públicas. Una mujer demasiado moderna para los griegos y para los romanos, para quienes era inconcebible la libertad de la que gozaba. Los monumentos sepulcrales y los frescos encontrados, en los que aparece junto a su esposo, confirman que, al igual que los hombres, participaban en las fiestas, en los bailes, en las competiciones atléticas, pero sobre todo tomaban parte en los banquetes reclinadas junto a su marido o a un invitado, y se supone que incluso era capaz de leer y escribir.

Finalmente, las pinturas de muchas tumbas muestran cómo cuidaba mucho su aspecto, ya que era representada en poses elegantes y desenvueltas, adornada con vestidos preciosos y joyas. Lo confirman también los numerosos objetos encontrados, como peines, fíbulas, joyas, tarros de cremas, frascos de perfume, espejos de bronce finamente trabajados.

La modernidad etrusca se puede encontrar también en el arte del siglo XX por la influencia que ha tenido incluso en grandes Maestros como Pablo Picasso, Giò Ponti, Marino Marini, Mario Schifano, Alberto Giacometti y Gino Severini.

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