El pasado viernes 25 de septiembre, el emblemático Winter Garden Bar de The St. Regis Florence abrió sus puertas para acoger una velada inolvidable donde el swing, las burbujas de Bollinger y la alta gastronomía convirtieron la noche toscana en puro espectáculo.
Existen rincones en Florencia donde la magia comienza mucho antes de que des el primer sorbo. El Winter Garden Bar de The St. Regis Florence, famoso por su imponente cubierta acristalada y por destilar una sofisticación atemporal, es, sin duda, uno de esos escenarios privilegiados.
El pasado viernes 25 de septiembre, este espacio se convirtió en el epicentro de la elegancia con “Orchestra & Champagne: A Celebration of Glamour and Taste”. La propuesta reunió los acordes en directo de la St. Regis Orchestra, el prestigio de las burbujas de Bollinger y un viaje culinario que elevó el concepto del aperitivo a otra categoría. La idea central recuperó la esencia magnética de las grandes veladas de hotel de antaño, donde la música en vivo y la alta sociedad se fundían de manera natural.
Acordes de swing con acento cosmopolita
El corazón musical de la noche corrió a cargo de la St. Regis Orchestra, cuya actuación transportó a los asistentes a través de un repertorio vibrante que conectó la energía cosmopolita de Nueva York con la pasión melódica de Nápoles.

Lejos de ser un simple acompañamiento de fondo, la música en directo se integró como el alma del Winter Garden, devolviendo a este espacio el esplendor de los grandes salones internacionales. Esta cita dio continuidad a la apuesta cultural que The St. Regis Florence ha venido consolidando, abriendo sus puertas a la ciudad para convertir sus salones en puntos de encuentro donde convergen disciplinas artísticas. En esta ocasión, el hilo conductor fue un glamour desinhibido y actual, expresado a través de acordes de jazz y swing, alta coctelería y una puesta en escena impecable.
Maison Bollinger conquisto con sus burbujas de altura
Uno de los momentos estelares de la velada estuvo protagonizado por la prestigiosa Maison Bollinger, que cautivó a los presentes con el tradicional ritual del sabrage —el arte de abrir una botella de champagne con un sable de una sola estocada—. Este gesto lleno de historia y precisión transformó por unos instantes la atmósfera del Winter Garden.

Los invitados pudieron elegir entre una copa de este selecto champagne o innovadores cócteles de autor, diseñados a medida para la ocasión. En torno a la barra, la mixology se dio la mano con una propuesta gastronómica concebida como un menú degustación dinámico, muy lejos del clásico formato de buffet.
Vanguardia culinaria en pequeños formatos
La experiencia comenzó con especialidades reinterpretadas con elegancia, como la focaccia artesanal con tomatitos y orégano, y el crujiente gnocco fritto acompañado de jamón de Parma y crema de stracchino. Continuó con bocados tan sugerentes como un mini pan brioche con pulpo braseado, burrata y salsa salmoriglio, la clásica pappa al pomodoro con aceite de albahaca, y una refinada arancina de arroz coronada con mayonesa azafrán.
El punto culminante entre la cocina y el concepto de la noche llegó con el risotto al champagne Bollinger, enriquecido con higos, crema de gorgonzola y polvo de jamón curado. El broche final lo puso una selecta pastelería en miniatura, mientras la música continuaba marcando el ritmo de la velada.
Una cita abierta al latido cultural de la ciudad
Quizás uno de los mayores aciertos de la cita fue su carácter integrador. El Winter Garden es una de las joyas de la hostelería florentina, y eventos de esta magnitud permiten disfrutar de su atmósfera única más allá de la experiencia de hospedaje, convirtiéndose en el plan perfecto para los residentes que buscaban un viernes diferente.

Bajo la gran cristalera, el viernes pasado se conjugaron todos los elementos de las grandes ocasiones: música en directo, swing envolvente, champagne de altura, destreza con el sable y alta cocina. No se trató de una simple mirada nostálgica al pasado, sino de rescatar sus mejores rituales , vestirse para la ocasión, brindar con elegancia y dejarse llevar por una gran orquesta, y traerlos con fuerza al presente.
Con este rotundo éxito, The St. Regis Florence da inicio a una era de eventos exclusivos que prometen no dejar indiferente a nadie, consolidando su liderazgo en la escena cultural y de lujo de la Toscana.






