Nicholas Duonnolo firma el verano de La Ménagère en Florencia

Desde 1896, año en que abrió sus puertas como un histórico bazar de artículos para el hogar destinado a la alta burguesía florentina, La Ménagère anticipa y dicta las reglas de la convivencia urbana. Hoy, esa misma inclinación hacia la elegancia ha evolucionado hasta convertirse en una marca de concepto (concept brand) con proyección internacional.

Foto: Ufficio Stampa

La Ménagère se consolida como un referente indiscutible en el panorama de la alta gastronomía florentina gracias a un modelo de all-day dining centrado en la excelencia absoluta, capaz de acoger al huésped de forma ininterrumpida, desde el desayuno hasta la copa después de cenar.

Foto: Ruth Claramonte Navarro

Con la llegada del buen tiempo, el establecimiento renueva su oferta gastronómica. Al frente de este cambio de ritmo se encuentra el chef Nicholas Duonnolo, artífice de un nuevo menú veraniego concebido como un auténtico viaje sensorial. La suya es una filosofía culinaria de precisión, donde la puesta en valor del territorio se entrelaza con influencias cosmopolitas, jugando con el delicado equilibrio entre ligereza, frescura y contrastes.

El giro técnico con el regreso a las brasas mediante el Yakitori

La piedra angular de la temporada es el regreso a la técnica pura con el Yakitori. Duonnolo opta por confiar las carnes y los pescados a la tradicional brasa japonesa, superando las modas exóticas pasajeras para abrazar un valor culinario preciso. El fuego se convierte así en la herramienta ideal para realzar la esencia de la materia prima: un ahumado que desengrasa las texturas y verticaliza el sabor, dejando en el paladar una firma nítida e impecable.

Foto: Francisco Jaen Martos

Evolución contemporánea y grandes clásicos

Pasada la página de los meses fríos, la metamorfosis veraniega de La Ménagère se completa a través de un cambio de ritmo rotundo pero armonioso, capaz de hacer convivir los grandes clásicos de la casa con las primicias de la huerta. El alma cosmopolita de la nueva carta se percibe de inmediato en los fresquísimos carpachos de carne y en el gazpacho de sandía, habanero y atún, un verdadero cortocircuito entre frescura y picante.

Foto: Ruth Claramonte Navarro

La tradición local también se reinterpreta: la cocina toscana clásica se presenta en clave contemporánea con la tarte tatin de tomate florentino, un plato que juega con la acidez de la hortaliza combinada con queso de cabra y notas de vainilla.

Entre los primeros platos, el sello estacional queda claro en los raviolis de ricota y limón con flores de calabacín, mientras que la propuesta marinera se confía a una compleja fregola con cabracho, corvina y mejillones, cuya mineralidad se refresca con una salsa chimichurri.

Foto: Ruth Claramonte Navarro

Los iconos imprescindibles de la alta escuela

Aunque la innovación guía la temporada, La Ménagère no renuncia a los pilares que definen su identidad. Se mantienen estables en la carta los grandes clásicos: el Prosciutto Crudo cortado a cuchillo servido con brioche caliente, un entrante basado en el contraste térmico y en la sedosidad de la carne cortada a mano, y el Solomillo de ternera a la Rossini. Esta magistral interpretación con foie gras, salsa Madeira y trufa negra rallada subraya la inclinación intrínseca del local hacia la excelencia.

Foto: Ruth Claramonte Navarro

«Por fin ha llegado el verano, para nosotros el momento más estimulante del año para cocinar», declara el Chef, sintetizando la energía y la investigación que sustentan la nueva propuesta.

La nueva temporada en via de’ Ginori se abre así con un menú de verano que es, ante todo, un concentrado de elegancia y estilo contemporáneo.

Foto cover: Ufficio Stampa

Author

El Duomo es…