La Toscana celebró la segunda edición de la Festa della Cinta Senese DOP con un encuentro que unió cultura, sabor y maestría. Entre los muros de la Fortezza Medicea de Siena, los mejores cortadores de jamón españoles demostraron que el arte del cuchillo puede ser también una forma de diálogo entre pueblos.

Una fiesta para los sentidos en el corazón de Siena
La segunda edición de la Festa della Cinta Senese DOP, celebrada los días 26 y 27 de octubre de 2025, volvió a convertir a Siena en el epicentro de la gastronomía toscana. Durante dos días, la ciudad se llenó de aromas, pasos y aplausos: desde los trekking entre los bosques donde esta raza única vive en semilibertad, hasta las masterclass y el Concurso Internacional de Corte de Jamón, los visitantes pudieron sumergirse en una experiencia que mezcló historia, técnica y emoción.
Esta edición confirmó el creciente interés por una de las joyas más antiguas y emblemáticas del territorio: la Cinta Senese, una raza porcina que ha pasado de estar al borde de la extinción a convertirse en símbolo de excelencia y sostenibilidad. Según explicó Nicolò Savigni, presidente del Consorzio di Tutela della Cinta Senese DOP:
La Cinta Senese no es solo un producto gastronómico de altísimo valor, es una historia de territorio, tradición y respeto por la naturaleza
La Cinta Senese DOP: un emblema vivo de la Toscana
Con su característica franja blanca que le da nombre, la Cinta Senese aparece retratada ya en el siglo XIV en el célebre fresco Los efectos del buen gobierno de Ambrogio Lorenzetti, en el Palazzo Pubblico de Siena. Aquel detalle pictórico —un cerdo pastando en la campiña toscana— es también un testimonio de cómo este animal ha acompañado durante siglos la vida rural de la región.
Criada en semilibertad, alimentada con bellotas, raíces y forrajes locales, la Cinta Senese se distingue por la calidad de su grasa marmórea, rica en ácidos grasos insaturados que aportan un sabor redondo, profundo y delicadamente dulce. Desde 2012 cuenta con la Denominación de Origen Protegida (DOP), una certificación que garantiza no solo su procedencia, sino el cumplimiento de un modelo de producción ético y sostenible.
Su carne, versátil y aromática, se transforma en productos como el prosciutto, el capocollo, la pancetta o la soppressata, todos ellos con ese matiz noble que solo ofrece la genética y el paisaje de la Toscana.
Un lunes de arte y cuchillos: la jornada del 27 de octubre
El lunes 27, el protagonismo se trasladó a la Enoteca Italiana de Siena, un espacio icónico enclavado en la Fortezza Medicea, donde se desarrolló la parte más esperada del programa: la masterclass de la Cinta Senese DOP y el Concurso Internacional de Corte de Jamón.
La jornada, dirigida por Nicolò Savigni con la colaboración de ANCJ (Asociación Nacional de Cortadores de Jamón) y Jamón Lovers, comenzó con una clase magistral que combinó saber técnico y sensibilidad gastronómica. Productores, chefs y profesionales pudieron conocer en detalle la trazabilidad de la Cinta Senese, sus métodos de curación y el valor sensorial que la diferencia de otras denominaciones europeas.

Mientras tanto, el público observaba fascinado cómo tres maestros cortadores españoles (cada uno campeón en su país en distintas ediciones del Campeonato Nacional de Cortadores de Jamón de España) transformaban un acto cotidiano en una coreografía precisa y elegante: Juan José Masa campeón en el 2018, Sebastián Desiderio campeón en el 2023 y el reciente campeón del 2025 Antonio González Cárdeno.
Entre cuchillos afilados y lonchas translúcidas, el aire se llenó de ese aroma que une el ibérico con lo toscano: el respeto por la materia prima y el dominio del gesto.
Los protagonistas del arte español del corte
El momento culminante de la jornada fue el Concurso Internacional “Avalado” de Corte de Jamón de Cinta Senese DOP, que reunió a seis cortadores de prestigio internacional: Daniel Sánchez Cambres, Brígida Castelli, Claudio Cialini, Laura Rey Padín, Alexander Lozano Rodríguez y Olivia Montserrat Susañó.

Cada uno llegó a Siena con un currículum impecable, formado entre concursos, ferias y restaurantes donde el jamón es religión. Los españoles, auténticos embajadores de una tradición milenaria, demostraron por qué su técnica ha conquistado los paladares más exigentes del mundo.
El jurado, compuesto por representantes de instituciones y expertos del sector, evaluó precisión, presentación, creatividad y sensibilidad sensorial. Finalmente, el primer premio fue para Alexander Lozano Rodríguez, campeón de España en 2022, quien destacó por su elegancia y limpieza en el corte, y por la armonía visual de su plato.
Cinta Senese y jamón ibérico: dos tradiciones, un mismo lenguaje
El encuentro entre la Cinta Senese DOP y los cortadores de jamón españoles fue mucho más que una competición: representó un diálogo entre dos culturas que comparten raíces mediterráneas y un amor profundo por el arte del curado.

El jamón —ya sea toscano o ibérico— es un espejo de la tierra que lo alimenta. En ambos casos, el respeto por el tiempo y la precisión en el corte son esenciales para liberar su aroma, textura y complejidad gustativa. Como explicaron desde Jamón Lovers:
el corte no es un acto mecánico, sino una forma de honrar al producto y a quienes lo hacen posible
Ver a estos maestros españoles trabajar sobre una pieza de Cinta Senese fue asistir a una ceremonia de respeto mutuo: entre el cuchillo y la carne, entre la mano y la historia.
De los bosques al plato: el viaje de la Cinta Senese
Entender la Cinta Senese es comprender un modo de vida. Esta raza autóctona, reintroducida a finales del siglo XX tras rozar la extinción, encarna un modelo de agricultura circular donde cada elemento del ecosistema tiene su papel. Los animales crecen en libertad en los bosques toscanos, alimentándose de bellotas, raíces y cereales locales, en un equilibrio perfecto entre tradición y sostenibilidad.
El resultado es una carne de sabor único, con vetas de grasa que se funden lentamente al contacto con el paladar. Los productos derivados —desde el prosciutto hasta las salsas y embutidos— reflejan siglos de sabiduría campesina, hoy reinterpretada por chefs y artesanos que buscan autenticidad.
El Consorzio di Tutela della Cinta Senese DOP, fundado en el año 2000, ha sido clave para preservar y promover esta excelencia, trabajando junto a instituciones locales y regionales para garantizar la trazabilidad y la pureza genética de la raza.
La Festa della Cinta Senese DOP cerró su segunda edición con un mensaje claro: la tradición no se conserva, se vive.
Foto Cover credits: Ruth Claramonte Navarro
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