Hay aromas que despiertan recuerdos. Y hay otros que te transportan directamente a casa. En el corazón de Florencia, entre los puestos del histórico Mercato Centrale, un perfume inconfundible se abre paso entre el bullicio: el del jamón ibérico de bellota recién cortado a cuchillo.
En el primer piso del mercado gastronómico más emblemático de la ciudad, España tiene ahora su propio rincón. Se llama L’ Jamón Ibérico, y detrás del proyecto está Nacho Prats, empresario español que ha traído a la Toscana uno de los mayores tesoros de la gastronomía ibérica.
Para los españoles que viven en Italia, y para los italianos amantes del buen producto, ya hay un lugar donde saborear tradición, artesanía y autenticidad.


L’ Jamón Ibérico en el Mercato Centrale de Florencia
Ubicado en el primer piso del Mercato Centrale, L’ Jamón Ibérico se ha convertido en una parada obligatoria para quienes buscan excelencia gastronómica en Florencia.
El concepto es claro: ofrecer jamón ibérico de bellota auténtico, cortado a cuchillo y servido con el respeto que merece un producto con denominación y tradición centenaria.

Según explica su fundador:
la idea de aterrizar en Florencia nació de una amistad y de un deseo compartido: llevar a Italia lo mejor de la despensa española.
El resultado es un espacio donde dos culturas culinarias, la española y la italiana, dialogan desde la calidad y la pasión por el producto.
De Barcelona a Florencia: la historia detrás del sabor
Nacho Prats lleva más de treinta años dedicados a la gastronomía. En Barcelona fundó su primer restaurante hace dos décadas, y con el tiempo construyó una reputación basada en la calidad, la técnica y el respeto por la tradición. Hoy, su nombre es sinónimo de experiencia y honestidad culinaria.
En Florencia, su propuesta no busca impresionar con artificios, sino emocionar con lo esencial: un producto genuino, tratado con maestría. En L’ Jamón Ibérico, cada loncha, cada croqueta y cada tortilla cuentan una historia. Una historia de raíces, paciencia y amor por la tierra.

El protagonista absoluto de este nuevo espacio es el Jamón Ibérico de Bellota, uno de los tesoros más preciados de la gastronomía española. Elaborado a partir de cerdos ibéricos criados en libertad en las dehesas de Extremadura, Andalucía y Castilla, y alimentados con bellotas y hierbas aromáticas, este jamón se distingue por su textura sedosa y su sabor profundo.
Tras una curación de hasta cuatro años, cada pieza alcanza un equilibrio perfecto entre dulzura, sal y aroma. Según explica el propio Prats, “cada loncha es un viaje a la tierra”. Y no es una metáfora: el jamón se corta a cuchillo, delante del cliente, con la precisión casi ceremonial que solo los cortadores experimentados dominan.
Ese gesto (el cuchillo que acaricia la veta del jamón, el brillo del corte, el olor que invade el aire) resume el alma del proyecto: respeto, artesanía y placer.

Pero el viaje no termina ahí. En L’ Jamón Ibérico también se pueden degustar croquetas de jamón, tortillas de patatas jugosas, chorizo ibérico ahumado con pimentón, y otros clásicos que despiertan recuerdos a cualquier español o amante de la buena mesa.
El menú combina tradición y formato moderno: se puede pedir una schiacciata rellena de jamón (una deliciosa fusión hispano-toscana), tapas individuales, o platos completos para compartir. Y para quienes deseen llevar un trozo de España a casa, hay jamones y embutidos envasados al vacío, listos para disfrutar con pan, tomate y un buen vino.
El arte del corte: precisión y emoción
El corte del jamón es, en sí mismo, un espectáculo. En Florencia, Prats y su equipo mantienen viva esta tradición española que combina técnica, paciencia y sensibilidad. Cortar bien el jamón es un arte: se trata de seguir la veta natural de la carne, lograr lonchas tan finas que casi se transparenten, conservar el equilibrio entre carne y grasa.

El resultado no es solo visual. Cada corte potencia los matices del sabor: el toque salino, la dulzura de la bellota, el perfume ahumado. Y este espectáculo, como el mejor jamón, se disfruta despacio.
L’ Jamón Ibérico encarna la idea de “la nueva vida” no siempre implica empezar de cero, sino integrar lo que amamos en un contexto nuevo. Es la historia de quienes llegan a Italia y, sin olvidar su origen, construyen un puente entre dos tierras.
Dónde y cómo vivir la experiencia
Encontrar este rincón de España es sencillo: basta con subir al primer piso del Mercato Centrale de Florencia, el espacio donde la ciudad celebra la excelencia gastronómica. Allí te esperará Nacho Prats con una sonrisa, una tabla de jamón y un pedacito de su país servido con orgullo.
Puedes saborear en el momento, pedir una degustación guiada o llevarte productos a casa. Y si eres amante de los maridajes, prueba combinar el jamón con un vino toscano: una unión inesperada que demuestra que las fronteras del gusto no existen.
Porque “la nueva vida” puede empezar con un cambio, una mudanza, un viaje o, simplemente, con el primer bocado de un jamón que te hace sentir en casa.
Y ahora, los españoles que vivimos en Italia podemos decirlo con una sonrisa: nuestro jamón ya está aquí.




Cover foto by: Ruth Claramonte Navarro
ED X L’JAMON IBERICO





