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Una villa, una mujer, una nueva vida: la historia detrás de Villa Ermellina

En el corazón de Siena, una villa renace para rendir homenaje a una mujer que hizo de la belleza un arte de vivir.

Siena vuelve a respirar con el renacimiento de Villa Ermellina, un proyecto que combina historia, sensibilidad y diseño contemporáneo en una sinfonía perfecta. Más que un nuevo hotel, este urban resort es una declaración de amor a la Toscana, a sus tradiciones y a una figura femenina que marcó su tiempo: la marquesa Ermellina Bargagli Stoffi, inspiración y alma de este lugar.


Como ella, que supo mirar la vida con curiosidad y elegancia, Villa Ermellina representa hoy una nueva vida para la hospitalidad sienesa: un espacio donde el pasado conversa con el presente, y donde cada detalle invita a redescubrir el arte del vivir bien, a la manera toscana.

ph. Ruth Claramonte Navarro

No se trata de un hotel más: es un urban resort que captura el alma de la Toscana y la reinterpreta con un lenguaje contemporáneo. Bajo la dirección de 753 Hospitality Group, la propiedad renace sobre los cimientos del histórico Hotel Garden, inaugurado en 1964, y lo hace con una promesa: preservar el espíritu noble de Siena y transformarlo en una experiencia actual de bienestar, cultura y arte de vivir.

Una villa con nombre de mujer

El nombre Villa Ermellina no es casual. Es un homenaje a Ermellina Bargagli Stoffi, una figura fascinante del siglo XIX, símbolo de elegancia, vitalidad e inteligencia. La historia de esta joven marquesa es tan rica y luminosa como la villa que hoy lleva su nombre.
Tras su matrimonio con Celso, Ermellina se instaló en Siena, en un palacio cercano a la actual Via dei Termini. Cultivó su vida social con un entusiasmo que la convirtió en un personaje emblemático de su tiempo: apasionada de la moda, los bailes y las tertulias culturales, fue anfitriona de encuentros con artistas e intelectuales internacionales. Su curiosidad la llevó a escalar la Torre del Mangia “para ver Siena desde lo más alto posible”, y sus paseos en carruaje por la Lizza eran toda una estampa de la vida aristocrática de la época.

Pero más allá de su brillo social, Ermellina fue también una mujer culta y moderna, enamorada de la ciudad y de sus paisajes. En sus cartas, escritas con tono romántico y vivaz, se adivina el amor profundo que sentía por Siena y su entorno. Ese mismo amor inspira hoy el espíritu de Villa Ermellina: una invitación a redescubrir la Toscana a través de la sensibilidad, la estética y la autenticidad.

El legado de Poggiarello: la villa de las memorias

La historia del lugar donde hoy se alza Villa Ermellina se remonta al siglo XVI, cuando los Bargagli eran propietarios de la finca del Poggiarello, una residencia campestre rodeada de olivares y viñedos. Allí, entre el canto de los grillos y el perfume de los laureles, la familia organizaba fiestas, banquetes y veladas culturales.
Con los siglos, la villa fue transformándose: tras la gran tormenta de 1783 fue restaurada con esmero, y en el siglo XIX acogió a escritores, viajeros y nobles fascinados por la luz toscana. El matrimonio de Elena Bargagli Bardi Bandini y Silvio Petrucci, en 1907, devolvió a la villa su esplendor original, siendo testigo de recepciones aristocráticas, lunas de miel y encuentros culturales en pleno campo sienés.
Ese espíritu festivo y refinado es el que hoy resurge en Villa Ermellina: una nueva vida para una antigua tradición.

De la historia a la modernidad: un renacimiento arquitectónico

El proyecto de Villa Ermellina es fruto de una visión ambiciosa y respetuosa. Desarrollado por 753 Hospitality, el grupo milanés liderado por Nevius Glussi, representa la unión entre patrimonio histórico y diseño contemporáneo.

Villa Ermellina Siena_ph Matteo Barro

El edificio ha sido recuperado con una intervención arquitectónica que conserva su esencia original, realzándola con materiales nobles, texturas cálidas y un concepto espacial que favorece la armonía entre interior y exterior. El estudio londinense Goddard Littlefair, reconocido por su exquisito trabajo en proyectos internacionales de lujo, ha firmado el diseño de interiores.
Su propuesta parte del heritage local para construir una narrativa visual coherente con la historia del lugar: tonos suaves que evocan el paisaje toscano, maderas naturales, mármoles locales, tapicerías artesanales y una iluminación íntima que convierte cada estancia en un refugio de calma.

El renacer de Villa Ermellina es también el debut de 753 Hospitality Group, una joven compañía italiana que ha llegado para redefinir los estándares del lujo contemporáneo. Fundada en 2024 y respaldada por Alchemy Partners, la empresa combina experiencia internacional y pasión por el territorio italiano.
Su fundador y CEO, Nevius Glussi, aporta una trayectoria destacada en el universo de la hotelería de alta gama. Tras haber ocupado cargos estratégicos en LVMH Hotel Management y Rosewood Hotel Group, y haber dirigido inversiones globales en LimeTree Capital, Glussi encarna una visión moderna: crear lugares que fusionen historia, identidad local y experiencias sensoriales únicas. En sus palabras:

Villa Ermellina representa el espíritu de la Toscana que amamos: una región que sabe renovarse sin perder su alma

Una experiencia inmersiva en la Toscana contemporánea

El resort se extiende a lo largo de más de cuatro hectáreas de parque, una auténtica joya verde a solo unos pasos del centro de Siena. El Giardino delle Rose, santuario botánico del complejo, reúne una colección de rosas antiguas y contemporáneas que florecen en un mosaico de colores y aromas. Los dos portales de ladrillo, al norte y al sur del terreno, funcionan como umbrales simbólicos: quien los cruza deja atrás el bullicio urbano y entra en un espacio suspendido en el tiempo.

En su interior, 117 habitaciones combinan diseño, funcionalidad y serenidad. Los huéspedes encuentran un refugio donde el confort dialoga con la estética: mobiliario a medida, una paleta cromática inspirada en los tonos de la tierra toscana y una atmósfera cálida que invita a la desconexión. Las dos piscinas, el campo de tenis, la gimnasio y los espacios abiertos destinados a la relajación completan una oferta que celebra la continuidad entre la naturaleza y la arquitectura.

Villa Ermellina Siena_ph Matteo Barro

La primera fase del resort, inaugurada con 67 habitaciones operativas, marca el inicio de esta nueva aventura en la hospitalidad sienesa. La apertura completa, que incluirá el spa y todas las instalaciones deportivas, está prevista para enero de 2026, consolidando a Villa Ermellina como un destino de referencia para viajeros exigentes y amantes del arte del bienestar.

Gastronomía con alma: el sabor de la Toscana reinventado

Uno de los pilares de Villa Ermellina es su propuesta gastronómica, abierta tanto a los huéspedes como a la ciudad de Siena. Aquí, la cocina se entiende como un acto de hospitalidad y una forma de narrar el territorio.
El Bar 18:68, cuyo nombre recuerda el año y la hora del matrimonio de Ermellina, es mucho más que un bar: es un punto de encuentro donde el diseño y la memoria se entrelazan. Su carta celebra los sabores auténticos de la Toscana con toques contemporáneos y cócteles inspirados en el paisaje y la historia local.

Villa Ermellina Siena_La Rosa Nobile – Ph Matteo Barro

El restaurante Rosa Nobile, por su parte, rinde homenaje al Giardino delle Rose y a la estética de la nobleza toscana. Cada experiencia gastronómica comienza con un gesto poético —unas gotas de aceite de oliva aromatizado— y concluye con un detalle inolvidable: pétalos de rosa cristalizados que evocan la dulzura de la tradición y la modernidad del gesto.
En conjunto, la oferta culinaria de Villa Ermellina transforma la mesa en un escenario de creatividad, sabor y emoción.

Siena vista desde un nuevo horizonte

Villa Ermellina no solo mira hacia Siena: la contempla, la celebra y la amplifica. Desde su espectacular terraza panorámica, la ciudad se revela en todo su esplendor (las torres medievales, los tejados rojizos, el eco lejano del Palio) y, más allá, las colinas que ondulan hacia la Val d’Orcia.
Es un escenario que invita a la contemplación y al recogimiento, pero también a la celebración de la vida. Cada amanecer sobre el jardín, cada copa de vino al atardecer, se convierte aquí en una experiencia cinematográfica.

Terraza – Villa Ermellina Siena_ph Matteo Barro

Con su apertura, Villa Ermellina inaugura algo más que un resort: abre un nuevo capítulo en la narrativa de la hospitalidad italiana. Es un tributo a las mujeres que dieron nombre y carácter a Siena, a los artesanos que modelaron su piedra, y a los viajeros que siguen buscando en la Toscana ese equilibrio entre belleza, historia y emoción.
Como Ermellina Bargagli, que subía a la Torre del Mangia para ver el mundo desde lo más alto, esta villa invita a mirar la vida con una nueva perspectiva.

Porque en el corazón de la Toscana, entre el arte y el silencio, renacer sigue siendo la forma más auténtica de vivir.


Foto Cover credits: Villa Ermellina Siena_ph Matteo Barro

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